El agua en Extremadura siempre ha sido problema quizá porque ninguna solución nos place; pero en Cáceres ciudad, se agrava con cruda limpieza. Este post es copia de una columna que apareció en el periódico semanal “Avuelapluma“.
Por muy escaso que sea el tiempo, no necesito que me recuerden la fecha primaveral dedicada al agua; a los pocos días, siguiendo el pensamiento de nuestras culturas almacenadas y experimentadas, esperamos al mes de abril con miles de aguas; pero quizás seguirán este año en los paraísos climatológicos, como seguirán haciendo los dineros amnistiados. Para penuria de inclemencias y derrotas, desayuno muchos días con ganaderos que ya no aciertan en la búsqueda de la palabra que mejor defina “esto” que pasa. Para añadido molesto como el recorte, los visitantes vacacioneros nos atosigan con sus interpretaciones de cómo están los campos, cómo los ven,… y, muchos que no habían nacido en el 1947 te dicen que aquel año fue tan cruel por seco, como éste por recortado.
Todo el mundo entiende que “esto” del agua es cosa que aunque llueva a jartá seguirá encareciéndose con tal saña, que ya las empresas del futuro conocen el acierto financiero de invertir en las aguas públicas que cada vez privatizamos con peor gloria. El agua es el negocio del futuro porque sigue siendo la calamidad del presente.
Esta región, que está en nuestro país europeo, tiene el mayor estrés hídrico de la península (O sea, que Extremadura está con un Baile de San Vito depresivo) y sigue pagando barata el agua depurada a la vez que ejerce gratis por el morro el vertido sucio del agua limpia una vez usada. La estructura social y administrativa de captación, uso y despojo del agua, tiene los visos malignos de una herencia repleta de venenos que ya hemos decidido dejar a nuestros nietos.
Somos y estamos cien mil personas ávidas por ensuciar el agua a grandes cantidades, a chorro, a presión,… El agua tiene el hábito natural de no saber salir de lo sucio sin mancharse y, esta tozuda capacidad de limpiar ensuciándose, la transforma en el elemento más peligroso por culpa de ser el más necesario.
Con ayuda de herramientas de la red, puedes ver la ciudad desde lo alto -como la ven los buitres-: Ceres Golf, Las Capellanías, El Marco, Aguas Vivas,… son fábricas legales de aguas infectas. Otro día vendré con la duda que cómo funciona una depuradora de aguas residuales.
Goyo
04-may-12










