
Mi pueblo tiene una gente ya acostumbrada a acoger durante el verano a niños saharauis en lo que se llama “Vacaciones en Paz”; muchos pueblos extremeños se llenan de vivarachos enjutos ávidos, de polos y de refrescos helados: Sáhara es inclemente y educa en la resistencia.
No sé si Amanatu Haidar habrá vivido alguna vacación es estas tierras, pero su condición admirable de convicción por amor a su Sáhara, lleva evidenciándose 16 días.
Ella quiere el pasaporte que le quitó la administración de Marruecos y yo no sé para qué carajo necesita esa mujer el pasaporte marroquí. Tampoco me explico porqué no quiere la nacionalidad que con tanta delicadeza le ha ofrecido el ministro Moratinos, le hemos ofrecido.
Quizá se trata de la ofuscación que en ocasiones nos afecta a los humanos, que caemos en la pura irracionalidad por mor de seguir un ideal imposible, además de inviable; o precisamente por ser inviable.
Caso parecido se me presenta viendo un reportaje fotográfico en una de las redes sociales. La señora Cospedal ha venido a Cáceres y se ha colocado junto a su sonrisa, tras un cartel que dice: “Con Monago, + empleo, – impuestos“. Y por el ambiente efusivo y seguidor, hay mucha gente que se cree el lema y que pasa al profundo convencimiento.
En el primer caso, el de Amanatu, Saramago le ha mostrado su respetuosa admiración tras expresarle su incomprensión por el rechazo. Para el segundo caso, por aprender algo de Don José, yo también deseo expresar mi profundo respeto a esas ideas tan incomprendidas; aunque no vayan acompañadas de hambre en huelga.
Goyo
02-dic-09
(La foto la he tomado en unos locales muy frecuentados de Cáceres)
Con respecto al tema saharaui, esta zona también es de acogida para los niños en verano, aunque la gestión de esas acogidas se tornó algo mafiosa hace algunos años (las familias se quejaban de ciertas presiones y hasta amenazas).
Yo no entiendo la postura de Amanatu, estoy de acuerdo contigo en que se le han dado varias opciones y no le ha servido ninguna; comparto sus reclamaciones pero no el modo de hacerlo; puedes pedir la luna, pero nadie podrá dártela y estás poniendo en un apuro a quien trata de buscar solucciones prácticas. El Sahara es el gran olvidado de la política internacional, quizá porque África siempre está lejos (si no tiene playa o monumentos) y sobre todo porque son pobres de solemnidad.